Las poblaciones urbanas están creciendo de forma acelerada.

Para nadie es secreto que un porcentaje importante de la población mundial se concentra en las grandes ciudades, esta situación magnifica los problemas a los que se enfrentan las urbes, por ejemplo, la reciente crisis sanitaria afectó directamente a las principales ciudades de América Latina y el Caribe, en temas de contagios e impactos económicos, esto debido a que ahí es donde cohabitan el mayor número de actividades, individuos y transportación. De cara al importante incremento de las zonas urbanas, el tema de la congestión del tránsito vehicular, la seguridad, además de la movilidad de personas y mercancías, está cobrando vital relevancia.

La llamada “nueva normalidad” está exigiendo a las ciudades replantearse las formas de trabajo y las dinámicas sociales. Uno de los principales sectores que demandan un renovado paradigma es la gestión de las vialidades como calles y avenidas, además de las vías de transportación como carreteras, puentes, autopistas, etc, sin dejar de lado la organización de los estacionamientos públicos y privados. La gestión de movilidad inteligente es más que nunca una estrategia que deben implementar los gobiernos en sinergia con el sector privado, con el objetivo de disminuir los impactos del confinamiento y prepararse para demandas del futuro.

¿Cómo funciona la gestión de tráfico inteligente?

Los expertos de Axis Communications, aseguran que este modelo de movilidad inteligente se basa en el monitoreo de las calles mediante soluciones de video y audio en red, en conjunto con análisis inteligente que permiten ofrecer datos en vivo sobre las vialidades, con el fin de tomar las mejores decisiones de transportación al momento de usar una ruta, esto permitirá:

  • La reducción del flujo de autos en las avenidas.
  • Disminución de tiempos de traslado.
  • Minimizar los impactos al medio ambiente.
  • Mitigar riesgos de contagios por aglomeraciones en las principales avenidas.
  • Controlar los accesos a estacionamientos públicos o privados sin contacto físico.

¿Por qué es necesaria la movilidad inteligente en la nueva normalidad?

Durante los meses de cuarentena se han podido observar tendencias de comportamiento de la población que están impulsando el desarrollo tecnológico.

Por un lado tenemos un tema de transformación digital, este ejemplo lo podemos ver en los retailers, que se vieron en la necesidad de trasladar sus puntos de venta a formatos en línea, lo que ha generado un aumento de actividades logísticas, como transportación de mercancía y paqueterías, esto sin duda, abre la puerta a la necesidad de implementar soluciones para la gestión de la movilidad, pues con el incremento de los servicios de transporte terrestre las principales vías (como carreteras) pueden verse afectadas, y al contar con un sistema que permita identificar caminos libres, los servicios de transporte pueden funcionar de forma más eficiente.

En segunda instancia, tenemos que poner sobre la mesa el debate que a lo largo de los años ha surgido sobre el uso de transporte público contra el uso del auto privado. Si bien, las medidas medioambientales han exigido la disminución del uso del automóvil y potenciado el transporte

público, las necesidades actuales demandan el distanciamiento social no sólo en los recintos, sino dentro de los servicios de movilidad. Los datos arrojan que tras el cambio de semáforos preventivos de la contingencia en los diferentes países de Latinoamérica, que permiten la reincorporación de las personas a sus actividades, más del 20% de la población que antes utilizaba el transporte público ahora lo hacen en uno privado.

Lo anterior no significa que el uso del transporte público represente un riesgo mayor, pues mientras se tomen en cuenta las medidas de sanidad, el uso de éste es seguro. No obstante, sí pone de manifiesto las ventajas de la gestión inteligente de movilidad, pues a través del monitoreo que ofrece en vivo, es más fácil identificar zonas sin tránsito, lo que reducirá el tiempo de traslado de un punto a otro. Además permitirá la reducción de los impactos medioambientales a través de la contracción de embotellamientos, pues permite a los policías de tránsito tener un control de las calles y avenidas más utilizadas, con el fin de dirigir el flujo de carros hacia otras alternativas viales. Por otro lado los riesgos por contagio se pueden ver minimizados ya que al no haber aglomeraciones de autos, el contacto físico no será una posibilidad pues los choques o accidentes viales tendrán una reducción significativa.

En tercer lugar es importante mencionar el tema de los estacionamientos, ya sean públicos o privados. Si se trata por ejemplo, de un parqueadero público o de una plaza comercial, la solución de movilidad inteligente permite brindar los accesos sin necesidad de mantener contacto físico con un guardia o una máquina que otorgue una tarjeta de ingreso, pues eso puede representar un potencial riesgo de contagio. En el estacionamiento de una oficina, las cámaras se pueden integrar con análisis inteligente que permite la lectura de matrículas y otorgar el acceso mediante la detección y reconocimiento de la misma, lo que hará más fluidos las entradas y disminuirán los riesgos de intrusión.

Los especialistas de Axis aseguran que el uso de la videovigilancia para gestionar la movilidad de forma inteligente será una tendencia que estará marcando un precedente en la nueva normalidad, pues las cámaras de red se han convertido en una herramienta importante dentro de las estrategias de seguridad en las grandes ciudades y en los negocios. Resulta necesario replantearnos la importancia de mantener seguras las vías de transporte con el fin de prevenir contagios, accidentes, ser resilientes y disminuir la huella de carbono, esto no sólo representa un paso a la transformación de las ciudades inteligentes, sino a estar preparados para los retos que el día de mañana se presenten.