- El mercado global de capital de riesgo sigue impulsado por las megainversiones en inteligencia artificial durante el segundo trimestre de 2026.
- México captó USD 440.8 millones en inversión de capital de riesgo durante el Q2 2026 y lideró la captación de financiamiento en la región durante el trimestre.
- A nivel global, las industrias de inteligencia artificial, fintech, salud y tecnología de defensa continúan atrayendo el interés de los inversionistas.
Ciudad de México, 18 de agosto de 2026.- La inversión global de capital de riesgo alcanzó USD 227.4 mil millones a través de 8,440 operaciones durante el segundo trimestre de 2026, lo que lo posiciona como uno de los trimestres más sólidos en la historia de este mercado, de acuerdo con la edición más reciente de Venture Pulse, elaborada por KPMG, firma multidisciplinaria que provee servicios profesionales de auditoría, impuestos y asesoría.
Al cierre del primer semestre de 2026, la inversión global acumulada en capital de riesgo alcanzó USD 560.4 mil millones, el nivel más alto de los últimos cinco años, solo por debajo del récord histórico registrado en 2021.
Además, la inversión de capital de riesgo en las Américas alcanzó USD 150 mil millones, impulsada principalmente por la actividad registrada en Estados Unidos y por el continuo interés de los inversionistas en empresas de tecnología e inteligencia artificial. El estudio de Venture Pulse Q2 2026 muestra que México captó USD 440.8 millones en inversión de capital de riesgo durante el trimestre, manteniéndose como el mercado que atrajo el mayor volumen de financiamiento de capital de riesgo en América Latina.
«Los resultados reflejan que el mercado está entrando en una etapa de mayor sofisticación, en la que la capacidad de generar valor sostenible tiene más peso que las expectativas de crecimiento por sí solas. Para México, esto representa una oportunidad importante», señala Guillermo Goñi, socio de Deal Advisory & Strategy de KPMG México.
Si bien la inversión registrada en el país fue ligeramente inferior a la del trimestre previo (USD 461 millones en el Q1 2026 frente a USD 440.8 millones en el Q2 2026), la actividad se mantiene sólida en un entorno más selectivo, en el que los inversionistas privilegian a las organizaciones con modelos de negocio sólidos, propuestas de valor diferenciadas y perspectivas claras de crecimiento.
La inteligencia artificial continúa siendo el principal motor de inversión a escala global, al concentrar una parte significativa del capital de riesgo durante el segundo trimestre de 2026, incluyendo numerosas rondas de financiamiento superiores a USD 1,000 millones, entre las más grandes de la historia reciente.
Esta tendencia refleja la confianza de los inversionistas en el potencial de esta tecnología para acelerar la productividad, crear nuevos modelos de negocio y transformar industrias completas. Además de la IA, las empresas de tecnología de defensa (defensetech), salud digital, biotecnología y fintech continúan atrayendo capital.
Perspectivas para la Segunda Mitad de 2026
De cara a la segunda mitad de 2026, se espera que la IA continúe siendo el principal impulsor del capital de riesgo. A medida que la adopción de nuevas tecnologías se expande hacia nuevos sectores, los inversionistas continúan identificando oportunidades en organizaciones capaces de desarrollar soluciones con alto potencial de expansión.
«La siguiente etapa de crecimiento del capital de riesgo dependerá no solo del avance tecnológico, sino también de la capacidad de las empresas para convertir la innovación en resultados de negocio tangibles», puntualiza Goñi.
Las industrias fintech, de salud y biotecnología mantienen perspectivas favorables para la atracción de capital, mientras que se prevé un aumento en la inversión destinada a tecnología de defensa, debido al entorno marcado por tensiones geopolíticas.
En América Latina, el ecosistema emprendedor continúa evolucionando y adaptándose a un mercado más disciplinado, en el que los inversionistas priorizan organizaciones con modelos de negocio sostenibles, capacidad de expansión y una propuesta de valor claramente diferenciada.








