Ecosistema en la nube: apuntalando la seguridad hotelera más allá de la puerta
  • 31% de las empresas hoteleras ha sufrido al menos una filtración de datos a lo largo de su historia, causando daños irreparables a su reputación.
  • 89% padece incidentes recurrentes.
  • El valor de la seguridad no reside en el precio del dispositivo, sino en el estándar y robustez del ecosistema que lo respalda.

Todo negocio en la industria de la hospitalidad debe reconocer que la seguridad de sus huéspedes comienza desde el diseño de la experiencia misma, con su primer punto de contacto real en la puerta de la habitación. Detrás de ese acceso no opera simplemente una cerradura física, sino un sistema integral que administra credenciales, conectividad y datos operativos. Es este ecosistema —y no un dispositivo aislado o plástico— el que determina qué tan segura es en realidad la estancia.

«Al evaluar una solución de acceso y seguridad, los líderes del hotel se enfrentan a una pregunta obligada: ¿cuánto representa realmente el gasto anual en tarjetas físicas frente al impacto financiero de una sola brecha de seguridad para su negocio? Resulta habitual caer en el sesgo de evaluar la seguridad a partir del costo unitario del plástico o del dispositivo físico, bajo la falsa premisa de que optar por la cifra más baja genera un ahorro sustancial», indica Iván Acevedo, director general en México de Vingcard | ASSA ABLOY.

Ivan Acevedo

El Reporte de Costo de una Brecha de Datos 2025 de IBM y Ponemon Institute confirma que el costo promedio de un incidente de seguridad alcanza 4.4 millones de dólares a nivel global, mientras que el Reporte de Investigaciones de Brechas de Datos 2025 de Verizon identifica el uso de credenciales comprometidas como el origen de 22% de las brechas documentadas en el mundo.

Asimismo, la investigación «Cybersecurity Threats and Their Impact on the Hospitality Industry» revela que 31% de las empresas hoteleras ha sufrido al menos una filtración de datos a lo largo de su historia —causando daños irreparables a su reputación— y que, a pesar de este impacto, el 89% padece incidentes recurrentes.

«Para enfrentar esta realidad, la industria requiere plataformas desarrolladas específicamente para la hospitalidad, en las que credenciales cifradas de última generación se gestionen de forma centralizada desde la nube. Este esquema inhibe cualquier intento de copia o manipulación mediante una identificación inmediata en todo el sistema, evitando que una falla local se convierta en una vulnerabilidad desatendida», explica Acevedo.

Sin embargo, este nivel de protección solo cumple su función de forma óptima cuando se actualiza de manera constante y automática. La conexión continua entre la cerradura, la conectividad, la gestión energética, el equipamiento y la operación general permite que el sistema detecte alertas de inmediato sin que el personal técnico tenga que intervenir cada dispositivo individualmente.

«Es esta integración profunda entre las distintas áreas de la propiedad lo que marca la diferencia entre el gasto reactivo y la inversión inteligente: comprar tarjetas de acceso es solo un desembolso superficial que jamás resolverá las fallas de raíz y que, posteriormente, generará costos mayores por vulnerabilidades e interrupciones operativas. En contraste, invertir en una solución de seguridad completa mitiga proactivamente los riesgos, blinda la operación del negocio y establece el estándar más alto de protección para la propiedad y sus huéspedes», finaliza Acevedo.

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Pablo Berruecos

Productor de TV - Especialista de TI

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