Investigaci?n en el Ojo de un Hurac?n Revela una Nueva Fuente de la Que Este Se Alimenta
21 de Junio de 2007.
Empleando simulaciones inform?ticas, y observaciones del hurac?n Bonnie de 1998, en el sur de Carolina del Norte, los cient?ficos fueron capaces de obtener una vista detallada de bolsones de aire h?medo y tibio movi?ndose desde el ojo de la tormenta hacia el anillo de nubes tormentosas en la pared del ojo, que contribuyeron a la intensificaci?n del hurac?n.
Los hallazgos sugieren que el flujo de los paquetes de aire entre el ojo y la pared de ?ste (anteriormente considerado trivial) es un elemento clave en la intensidad del hurac?n, y que hay que tomar en consideraci?n m?s cosas que s?lo el cl?sico patr?n de flujo. Este patr?n cl?sico dice que a medida que esos paquetes de aire fluyen hacia la circulaci?n del hurac?n, se elevan, formando nubes de precipitaci?n, y transportan aire tibio a la atm?sfera superior antes de retirarse hacia el aire circundante.
Los resultados de este nuevo estudio mejoran el conocimiento acerca de los mecanismos que desempeñan papeles relevantes en la intensidad de los huracanes. El flujo rotatorio de los paquetes de aire (o v?rtices) en el ojo, puede llevar aire h?medo y muy caliente hacia la pared del ojo, que act?a como un turbocompresor para el motor t?rmico del hurac?n.
Aunque el patr?n cl?sico ha sido el paradigma imperante en las ?ltimas cinco d?cadas, un an?lisis m?s profundo de los huracanes intensos pone de manifiesto que una segunda familia de paquetes de aire h?medo viajan generalmente desde el borde de la pared del ojo hacia el ojo, donde ?ste recoge humedad de la superficie del oc?ano. Estos paquetes de aire enriquecidos con humedad regresan entonces m?s bien r?pido hacia la pared principal del ojo y elevan de manera colectiva el contenido calor?fico de las nubes inferiores de la pared del ojo, con un efecto similar al de elevar el octanaje en el combustible de un autom?vil.
Los resultados de este nuevo estudio pueden ayudar a explicar por qu? las tormentas fuertes pueden conservar su intensidad durante varias horas o incluso m?s tiempo, despu?s de toparse con condiciones que normalmente conducir?an a su r?pido debilitamiento.
Los resultados de este nuevo estudio mejoran el conocimiento acerca de los mecanismos que desempeñan papeles relevantes en la intensidad de los huracanes. El flujo rotatorio de los paquetes de aire (o v?rtices) en el ojo, puede llevar aire h?medo y muy caliente hacia la pared del ojo, que act?a como un turbocompresor para el motor t?rmico del hurac?n.Aunque el patr?n cl?sico ha sido el paradigma imperante en las ?ltimas cinco d?cadas, un an?lisis m?s profundo de los huracanes intensos pone de manifiesto que una segunda familia de paquetes de aire h?medo viajan generalmente desde el borde de la pared del ojo hacia el ojo, donde ?ste recoge humedad de la superficie del oc?ano. Estos paquetes de aire enriquecidos con humedad regresan entonces m?s bien r?pido hacia la pared principal del ojo y elevan de manera colectiva el contenido calor?fico de las nubes inferiores de la pared del ojo, con un efecto similar al de elevar el octanaje en el combustible de un autom?vil.Los resultados de este nuevo estudio pueden ayudar a explicar por qu? las tormentas fuertes pueden conservar su intensidad durante varias horas o incluso m?s tiempo, despu?s de toparse con condiciones que normalmente conducir?an a su r?pido debilitamiento.








