
- De acuerdo a la ley en México, todo aquel que obtenga, copie o use información sin autorización del propietario puede ser sancionado con penas que van desde 4 hasta 10 años en prisión.
Ciudad de México, mayo de 2011. Desde hace unos cuantos años, se puede realizar los pagos de servicios, tarjetas y demás operaciones financieras desde la comodidad de la casa gracias al uso de la banca en línea. Esto le brinda muchas facilidades al usuario, pero también abre la puerta para que puedan caer en las manos de «ciberestafadores» si no se tiene cuidado al realizar las operaciones.
«No se trata de dejar de utilizar los servicios de banca en línea, sino de poner atención y tomar las precauciones necesarias a la hora de realizar las transacciones. Muchas veces, los datos sustraídos pueden ser utilizados para duplicar tarjetas, acceder a los sistemas de informáticos personales o de la empresa, e incluso solicitar créditos en nombre del cliente», señaló Andrés Velázquez, Presidente y Fundador de MaTTica®, primer laboratorio de Investigaciones Digitales en América Latina.
Según el directivo, uno de los fraudes cibernéticos más frecuentes es el phishing, una forma de robo de información financiera a través de correos electrónicos, enviados supuestamente por una empresa «confiable», con links a portales de internet que suplantan a la entidad bancaria o a la tienda online. De esta manera, los delincuentes solicitan datos e información personal tales como cuentas bancarias, claves de acceso, etc. enviando un mensaje de error en la conexión para que los usuarios no descubran el fraude.
«Los delincuentes se reinventan día a día, variando las formas en las que llevan a cabo las estafas. Otro ejemplo de este tipo de fraude es el vishing, que es cuando te piden comunicarte a un número telefónico fraudulento; el pharming, que ataca la computadora del usuario o del proveedor del servicio de Internet para redireccionar a portales falsos; y el smishing, con el que te piden visitar enlaces de Internet fraudulentos a través de mensajes de texto (SMS) al celular», explicó el investigador forense.
Desde 2009, la legislación mexicana tipifica la obtención, copia o uso de información sin autorización del propietario con una sanción que va de 4 a 10 años en prisión, o una multa de 500 mil días de salario mínimo vigente en el Distrito Federal.
«Lo más recomendable, si crees que estás siendo objeto de una estafa de este tipo, es contactar a tu institución bancaria a través de las líneas telefónicas que aparecen en documentos oficiales, como el contrato de tu tarjeta o algún voucher«, comentó el fundador de MaTTica®.
Para evitar ser víctima de fraudes cibernéticos, Andrés Velázquez hace las siguientes recomendaciones:
- Mantener al día las actualizaciones de tu navegador y antivirus.
- No proporcionar ninguna clave o datos personales a nadie que las pida por e-mail, teléfono o SMS. Las instituciones bancarias no solicitan esta información al contactar a sus clientes.
- Cambiar periódicamente tus contraseñas.
- No acceder a la banca online en lugares públicos o desde computadoras que no sean la propia, ya que podrían contener software para capturar información personal o de tus cuentas.
- Imprimir los comprobantes al momento de realizar alguna operación de banca en línea.
- Estar alerta a posibles cambios o apariencias extrañas de los sitios web que visitas.
- Siempre cerrar cualquier sesión en la que ingreses al terminar tus operaciones.
Finalmente, Andrés Velázquez concluyó que «es mucho más sencillo tomar estas precauciones para evitar caer en este tipo de fraudes, que tratar de resolver luego los problemas que nos puede crear un delincuente al apoderarse de nuestros datos personales».








