Cambio de paradigma: Las llaves digitales dentro de smartphones y las credenciales portátiles de
identidad pueden hacer obsoletas las llaves tradicionales

por Dr. Tam Hulusi, vicepresidente senior,
HID Global

Por aproximadamente 4,000 años, desde la invención de la cerradura, la llave mecánica ha brindado
un método económico para abrir las puertas y otorgar acceso a las propiedades, vehí­culos, así­ como
otros bienes. Muchas aplicaciones para las llaves mecánicas han sido gradualmente eliminadas con la
llegada de las credenciales de plástico para el control de acceso, que resultaron ser más manejables y
seguras y que, con el paso del tiempo, se han transformado en elementos cada vez más inteligentes y con
mayores capacidades. Ahora, un salto cuántico en la tecnologí­a de control de acceso puede acabar con las
llaves mecánicas - e incluso con las tarjetas - por el advenimiento de una nueva era de llaves digitales
y credenciales de identidad portátiles, que pueden ser integradas de forma segura dentro de teléfonos
inteligentes (conocidos como smartphones), así­ como otros dispositivos.

Con el tiempo, la tarjeta de control de acceso se ha convertido en una herramienta cada vez más
sofisticada e inteligente como lo demuestran hoy las tarjetas inteligentes sin contacto 13,56 MHz,
que incluyen un dispositivo a prueba de falsificaciones RFID conectado a una antena de giros
múltiples. Estas tarjetas son personalizadas con el titular de la tarjeta, y un proceso de autenticación
mutua se produce cuando se presentan dichas tarjetas ante un lector. Además, se pueden utilizar para
múltiples aplicaciones como autenticación biométrica, ventas sin necesidad de efectivo y registros
seguros de equipos de cómputo haciendo uso de la capacidad inherente de almacenamiento seguro de
esta tecnologí­a. Hasta ahora, esta tarjeta se requerí­a para llevar nuestra identidad de forma segura y la
decisión de permitir o denegar el acceso se realizaba entre el lector y un panel central (o servidor) que
almacena las reglas de acceso y decide si a una persona en particular se le debe permitir el acceso.

En realidad, la información de nuestra identidad y la cadena de procedimientos de comunicaciones
encriptadas y su respectivo procesamiento de datos son eventos que ocurren entre el lector y el servidor o
en el panel y pueden ser virtualizados al igual que cualquier otro procedimiento trasladado a nuevas
plataformas, como el caso de los teléfonos móviles. En otras palabras, la información contenida en
las tarjetas inteligentes de hoy, junto con la información sobre la identidad del usuario, puede residir en
cualquier dispositivo electrónico adecuado de forma segura. Con el fin de integrar a la perfección los
sistemas de control de acceso fí­sico, hay dos requisitos previos para que el sistema 'virtualizado' pueda
convivir: 1) una forma en la que los datos puedan comunicarse a un lector de control de acceso (el
equivalente pasar o presentar una tarjeta fí­sica) y 2) un mecanismo para la administración segura
de la información de identidad y autenticación que se realiza en el dispositivo (por ejemplo, desde
el tiempo de aprovisionamiento y a lo largo de su ciclo de vida). Con estas dos piezas en su lugar, la
misma metodologí­a base para el control de acceso que ha sido probada desde hace décadas en los
negocios, aplicaciones de salud, gobierno y otros puede ser incorporada en los teléfonos inteligentes y
otros dispositivos móviles y es la misma que puede acabar con las llaves y tarjetas de prácticamente
cualquier lugar, así­ sea que tengamos que abrir una puerta o cajón.

La tecnologí­a ideal para esta metodologí­a es de Comunicaciones de Campo Cercano (Near Field
Communications, NFC), un estándar de comunicación inalámbrico de corto alcance que permite
el intercambio de información entre dispositivos a una distancia de varios centí­metros. Además, la
tecnologí­a NFC también es totalmente compatible con las normas ISO que rigen las tarjetas inteligentes
sin contacto, una caracterí­stica obvia que hace de ésta una plataforma ideal. Un teléfono móvil equipado
con tecnologí­a NFC puede ser utilizado para llevar integrada una credencial de identidad portátil que se
presente a un lector ubicado en una puerta – al igual que las actuales tarjetas inteligentes de plástico. El
teléfono simplemente se coloca enfrente del lector y con esto el usuario puede abrir la puerta. El acceso
mediante tarjetas o llaves se convierte en otra aplicación junto con las funciones del equipo tales como
voz, notas, música, datos, navegación, cámara, juegos, etcétera. De acuerdo con la firma de investigación
iSuppli IHS, los fabricantes tendrán disponibles alrededor de 550 millones de teléfonos, habilitados con
NFC, para 2015.

El modelo más sencillo con llaves digitales NFC y las credenciales portátiles de identidad buscan
replicar los mismos principios de las tarjetas para control de acceso. El teléfono comunica la información
de identidad a un lector que pasa los datos al sistema de control de acceso para abrir la puerta. Esto
elimina la necesidad de llaves o tarjetas inteligentes, al mismo tiempo que proporciona una manera
más segura y más conveniente para proveer, controlar y modificar los parámetros de la credencial de
seguridad; eliminar la copia de la credencial; emitir credenciales de manera temporal y cancelar aquellas
credenciales que se pierden o son robadas.

Un ejemplo de este tipo de aplicación se ha probado recientemente en el Hotel Clarion de Estocolmo,
Suecia, durante un programa piloto que concluyó en junio de 2011. El hotel trabajó con ASSA ABLOY,
empresa a la cual pertenece HID Global, Choice Hotels Scandinavia, TeliaSonera, Elsafe VingCard y
Giesecke & Devrient (G&D), para sustituir las llaves de las habitaciones del hotel, con llaves digitales
que se enví­an directamente a los equipos móviles de los clientes habilitados con la tecnologí­a NFC.

Durante la prueba piloto del Hotel Clarion, los invitados tuvieron la oportunidad de utilizar sus teléfonos
móviles para acceder a sus habitaciones. Las personas participantes recibieron un teléfono móvil Samsung
NFC con el software instalado de llaves móviles de ASSA ABLOY (Assa Abloy's Mobile Keysâ„¢).
Antes de llegar al hotel, los invitados recibieron un mensaje de texto con un enlace en donde podí­an
registrarse – hacer su "check-in" – y el hotel envió una llave electrónica a sus teléfonos. Los clientes
entonces fueron capaces de hacer su registro personal y, al llegar, fueron directamente a sus habitaciones
y pudieron abrir la puerta con solo sostener el teléfono móvil delante de la cerradura de la puerta (ver
figura 1). Al momento de pagar los clientes simplemente colocaron sus teléfonos frente a un kiosko
ubicado en el vestí­bulo, con lo cual se ahorraron el tiempo de presentarse en el mostrador de la recepción.
Fig. 1

En una encuesta realizada después de la prueba del Hotel Clarion, el sesenta por ciento de las personas
respondió que ellos habí­an ahorrado más de diez minutos al utilizar la solución de llave digital. En
otra de las preguntas, el ochenta por ciento de los participantes dijeron que ellos usarí­an la solución si
estuviera ya disponible hoy en dí­a. Por su parte, el hotel se vio beneficiado de diferentes maneras (además
de eliminar la expedición de tarjetas de plástico) al reenfocar los recursos del personal requerido para
registrar a los huéspedes hacia otros servicios al cliente de mayor valor. Además fue mucho más fácil
reemplazar las llaves cuando se requerí­a.

Cambio de paradigma

Existen otras oportunidades para aprovechar el poder de un teléfono inteligente, como reducir
significativamente el costo de la implantación de aplicaciones de control de acceso. Los smartphones
modernos tienen integrada una inteligencia que es comparable a los actuales sistemas tí­picos de control
de acceso y pueden ser utilizados para realizar la mayorí­a de las tareas que de otro modo serí­an ejecutadas
conjuntamente por el lector y el servidor o en el panel. ¿Esto significa que los telefónos inteligentes con
NFC pueden sustituir los derechos funcionales llevados a cabo por los paneles de control de acceso y los
servidores? La respuesta es sí­. Lo que esta pregunta realmente significa para la industria de control de
acceso es un cambio de paradigma en la interacción entre la tarjeta, el lector (o bloqueo) y el panel de
control de acceso.

Los lectores (y candados) pueden ser construidos sin inteligencia significativa o sin capacidades de
conectividad. Los teléfonos con NFC verifican la identidad de una persona y otras normas pertinentes
(por ejemplo, si la solicitud de acceso se encuentra dentro del periodo de tiempo permitido o si están
de pie en la puerta usando la capacidad GPS de los teléfonos) y luego enví­an un mensaje de confianza
a la puerta que se quiere abrir, mediante comunicaciones criptográficamente seguras. Todo lo que el
lector debe hacer es interpretar los comandos cifrados para abrir la puerta, los lectores (o candados) se
convierten en interruptores encriptados para las puertas, sin estar conectados a un panel o al servidor,
reduciendo potencialmente el costo de estos productos.

Por otra parte, los teléfonos inteligentes con NFC serán capaces de almacenar las reglas de acceso
necesarias, de control y procesamiento y proporcionar comandos de confianza a estos lectores NFC
de bajo costo y sin conexión, con la finalidad de abrir las puertas. Nosotros creemos que esto hará
posible el despliegue de sistemas de acceso, de bajo costo pero robustos, para aplicaciones de puertas en
interiores, gabinetes de archivos y unidades de almacenamiento que resguarden materiales valiosos o que
requieran control (como medicamentos), en los cuales anteriormente hubiera sido excesivo instalar una
infraestructura de cableado tradicional para el control de acceso.

Además de reducir los costos de control de acceso y la creación de nuevas oportunidades de mercado,
las llaves digitales y las credenciales de identidad portátiles serán más seguras. Al menos será mucho
más probable que los usuarios noten e informen de la pérdida de un teléfono móvil en el que portan
una credencial de identidad, que reportar la pérdida de una tarjeta. Adicionalmente, los teléfonos con
NFC con llaves y credenciales embebidas facilitarán la modificación de los parámetros de seguridad,
de una manera más rápida y eficiente. Por ejemplo, en una aplicación tradicional como el acceso a un
edificio de gobierno, se requieren dos elementos de evidencia o factores de autenticación para probar la
identidad de una persona. Lo mismo sucede con los cajeros automáticos, en donde las tarjetas de plástico
son la primera pieza de evidencia y los códigos (PIN) son la segunda. Con un teléfono con NFC, los dos
factores de identificación pueden ser encendidos de forma dinámica en cuanto se necesite o la inteligencia
conduzca a niveles elevados ante una amenaza. Con un teléfono NFC que incluya llaves digitales o
credenciales, una aplicación puede ser fácilmente instalada, para que, por ejemplo, se le solicite al usuario
el ingreso de un PIN de 4 dí­gitos, antes de enviar el mensaje que abrirá la puerta, haciendo de todo esto
un servicio administrado de autenticación de factores múltiples, en tiempo real.

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