La privacidad de la información es un tema de relevancia global, con iniciativas que buscan generar conciencia y promover las mejores prácticas en la protección de datos en el entorno digital.
En un mundo donde la Inteligencia Artificial (IA) y la analítica de datos se han expandido a casi todos los ámbitos de la vida económica, social y política, la gestión ética de la información personal es más crucial que nunca.
En este contexto, SAS, firma pionera a nivel global en Analítica Avanzada de Datos e IA, comparte hechos relevantes y recomendaciones sobre la recolección, análisis y uso de los datos en entornos digitales y offline, destacando su impacto en el mundo empresarial.
Fernanda Benhami, jefe de soluciones de Martech e Inteligencia de Clientes para Latinoamérica de SAS, explica que “surgen dos desafíos clave para la innovación y rentabilidad de los negocios: cómo aprovechar la información de manera efectiva y cómo administrarla de forma ética y responsable”.
Desde el sector empresarial, la correcta administración de datos permite desarrollar estrategias de contacto, atracción y fidelización de clientes, mientras que el uso transparente y ético de herramientas de IA facilita la adaptación a futuras regulaciones en la materia.
Actualmente, muchas compañías utilizan la analítica de datos para identificar prospectos, diversificar el conocimiento sobre su clientela y optimizar el manejo de su información. Sin embargo, el reto es lograrlo sin vulnerar la privacidad de los usuarios.
Desde una perspectiva ética, es fundamental apoyarse en regulaciones como el EU AI Act y adaptarlas a las necesidades de cada mercado.
Un enfoque clave es la hiperpersonalización, que permite a las empresas ofrecer experiencias adaptadas a los intereses de sus clientes, como promociones personalizadas basadas en el historial de compras o navegación. Sin embargo, esto debe hacerse con transparencia para evitar que los usuarios se sientan invadidos.
Benhami enfatiza que las soluciones de analítica actuales permiten lograr esta personalización de manera ética, fomentando la confianza y el compromiso del cliente. No obstante, es crucial obtener el consentimiento informado de los usuarios antes de recopilar y utilizar sus datos.
Para implementar soluciones de IA y analítica de datos de manera responsable, Benhami recomienda:
- Utilizar herramientas éticas que garanticen la calidad y veracidad de los datos recolectados.
- Administrar la información con responsabilidad, creando perfiles detallados que permitan estrategias personalizadas.
- Asegurar que el contenido llegue a la persona correcta, evitando prácticas intrusivas o molestas.
- Aplicar analítica avanzada para mejorar la prospección y ofrecer productos o servicios de manera más efectiva.
“El uso responsable de los datos y la IA no solo ayuda a cumplir con regulaciones y principios éticos, sino que también contribuye a alcanzar objetivos comerciales de manera sostenible”, concluye Benhami.








