
A pesar de que ninguna industria se puede sentir ajena a la crisis económica internacional, la de las telecomunicaciones celulares sigue adelante en su evolución tecnológica. Esta evolución sigue constituyendo uno de los pilares fundamentales de los operadores en su oferta de acceso a Internet y servicios de datos, pues los avances tecnológicos permiten aumentar la propuesta de valor de los proveedores de servicio y, por lo tanto, su competitividad.
La próxima evolución de la redes celulares 3G (UMTS/WCDMA) pasa por una migración conocida como HSPA+, que mediante actualizaciones de software en la mayoría de operadores, permiten aumentar significativamente la oferta en las velocidades de transmisión de datos en el espectro existente así como reducir la latencia en los nuevos servicios. Un factor importante de esta actualización es la reutilización de toda la infraestructura existente desde la red central hasta llegar al NodoB (estación base 3G). Las actualizaciones de software se realizan pues en el NodoB y en el Control de Radio de la Red (RNC, por sus siglas en inglés).
Cuando los operadores actualizan sus redes de HSPA Rel-6 a HSPA+ Rel-7 doblan la capacidad en las transmisión de datos de su infraestructura. Además, la eficiencia espectral redunda en una mayor capacidad para la oferta de los servicios de voz, permitiendo ofrecer el servicio a más usuarios por celda, aliviando así algunas zonas que suelen sufrir congestiones debido a la densidad de usuarios.
Las ventajas de llevar a cabo esta migración se interpretan desde operadores en mercados maduros como estratégicas en sus negocios. En la actualidad, la mayoría de operadores tienen una combinación de tecnologías 3G, que se inició con el lanzamiento de UMTS/WCDMA Rel-99 con actualizaciones a HSDPA Rel-5 y HSUPA Rel-6. Este mismo año hay operadores que ya han iniciado la actualización a HSPA+ en el Rel-7, y durante 2010 se verán los primeros lanzamientos de HSPA+ Rel-8 que introduce la opción multicarrier para incrementar la transmisión de datos de todos los usuarios con una actualización de software.
Uno de los primeros operadores en mostrar su preferencia por HSPA+ fue Telstra en Australia. Durante el mes de diciembre de 2008, el operador anunciaba el lanzamiento pre comercial de su actualización a HSPA+ con la capacidad de poder ofrecer velocidades de hasta 21 Mbps. Sus ejecutivos declaraban la intención de seguir evolucionando con esta tecnología hasta llegar a velocidades de 42Mbps utilizando HSPA+ Rel-8 mediante el uso de la opción multicarrier.
La oferta del operador va desde los 7,2Mbps a los 21Mbps debido a que el operador anunciaba en el Mobile World Congress 2009, celebrado en Barcelona en febrero de este años, la disponibilidad de su módem USB Turbo 21, que permite alcanzar velocidades máximas de navegación de 21Mbps. Es decir, en este caso, el operador ha contado rápidamente con un dispositivo para poder capitalizar en su lanzamiento inicial.
Más cerca de Latinoamérica, en Estados Unidos, el operador AT&T detalló durante el mes de abril sus planes de migración a HSPA+. Estados Unidos es un mercado competitivo en la parte de acceso a banda ancha móvil a través de redes 3G, ya que cuenta con varios operadores con tecnologías CDMA2000 EV-DO y con HSPA. Esta dinámica competitiva está elevando el tono de la discusión en torno a las tecnologías de acceso.
En práctica no hay operador que con una red HSPA funcionando no tenga planes de migrar a HSPA+. Grandes grupos como Telefónica, Vodafone o Telecom Italia Mobile están realizando pruebas con la tecnología en algunas de sus filiales para lanzamientos que deberían producirse este mismo año o a principios del próximo.
La buena noticia para estos operadores es que los principales fabricantes de dispositivos también están acelerando la puesta en marcha de todo tipo de aparatos para cuando las redes estén disponibles.








