México queda distante de pertenecer a los países que firman el Pacto de Kyoto
El ser humano es el único ser vivo que sabe hacer basura y que en los últimos años la aceleración de esta creación ha crecido exponencialmente
Vive lo natural
México queda distante de pertenecer a los países que firman el Pacto de Kyoto
El ser humano es el único ser vivo que sabe hacer basura y que en los últimos años la aceleración de esta creación ha crecido exponencialmente
Hoy en día la tendencia de usar productos naturales ha detonado un boom positivo de campañas que promueven hábitos en pro de cuidar la salud del individuo y el medio ambiente, de acuerdo al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), los efectos del cambio climático están empezando a generar la necesidad de hacer consciencia sobre las emisiones de CO2 que cada individuo produce y sobre la necesidad de crear productos que puedan invertir este efecto. Por lo tanto hoy, lo importante es crear patrones de vida que pueden ser sustentables para el planeta. Sin embargo, el deseo de vivir lo natural resulta insuficiente ante la escasez de propuestas ecológicas, pues la mayoría de los productos que circulan en el mercado siguen desechándose como basura de larga vida que desprende sustancias nocivas a la salud. Estas tendencias son claras pero falta trabajo por hacer ya que aún no se cuenta con una reglamentación dentro de la Ley General de Salud que abarque a los productos naturales como tal.
En un contexto internacional, con la firma del Pacto de Kyoto se establecieron compromisos y estándares para los países industrializados, esto con la intensión de que en el periodo de 2008 – 2012 se reduzcan en promedio 5% sus emisiones con respecto a los niveles de 1990. México, sin embargo aun queda distante de pertenecer a estos países ya que aún sigue clasificado como un país en vías de desarrollo por lo que no tiene compromisos de reducción de emisiones. (Este protocolo se firma el 9 de junio de 1998, dos años después, el 29 de abril de 2000 el Senado aprueba su ratificación)
Por eso es que intensificar la creación de artículos que contribuyan al cuidado del medio ambiente es una tarea que apremia ya en todo el mundo para que pueda sumarse a una cultura de conciencia ambiental verdaderamente significativa y funcional. Esto encuentra razón a propósito del grave deterioro que sufren nuestros ecosistemas por el daño que les suscitan las grandes toneladas de basura que se producen a diario y que no pueden eliminarse.
El ser humano es el único ser vivo que sabe hacer basura y que en los últimos años la aceleración de esta creación ha crecido exponencialmente, de acuerdo con el Colectivo Ecologista Jalisco, se calcula que una persona genera alrededor de un kilogramo de basura al día, de ese total, alrededor del 40% podría ser reciclado y se podría reutilizar en otras industrias, sin embargo nuestro país no cuenta con la infraestructura necesaria para realizar este el proceso de reciclaje total de los desechos, por lo que solamente se puede aprovechar alrededor del 12%, por lo tanto las cifras con claras y la tendencia necesaria, las empresas deben de fomentar dentro de toda su cadena de abastecimiento una industria limpia.
A ello obedece que la innovación de artículos y tecnologías que contribuyan a un desecho saludable para la mejora ambiental sea una tarea apremiante; a pesar de ser México una economía en desarrollo, existen empresas que se anticipan al mercado y empiezan los primeros esfuerzos para desarrollar productos amigables con el ambiente, tras una investigación de 10 años y ante una necesidad por parte de la consumidora Grupo P.I. Mabe se une a la conciencia ecológica y ofrece al mercado un pañal Premium con características naturales, Bio Baby. La ventaja de este producto es que a comparación de un pañal convencional se reintegra a la naturaleza en un periodo de 3 a 7 años como máximo.
Este pañal logra reunir las técnicas más avanzadas y de última generación para controlar la manipulación de los residuos, desde su producción hasta su eliminación en vertederos. Bio Baby está en pro de lo natural y por ello se consolida como un producto Premium que se engarza a la nueva tendencia del uso de materiales que provocan menor impacto ambiental. Por ello está revolucionando el mercado de los pañales desechables en México, Canadá y Estados Unidos.
Cabe destacar que sólo en nuestro país se desechan aproximadamente 5,000 millones de pañales al año. En promedio un niño utiliza dentro de sus primeros tres años de vida de 5 a 7 piezas diarias, en términos anualizados sería alrededor de unos 7,500 pañales por bebé. La propuesta de Bio Baby en cuanto a su estructura de materiales es clara: ofrece mayor rendimiento por lo que se ve reflejado en la cantidad de pañales que se utilizan y disminuye el gasto de la compra semanal en cuanto a este producto se refiere, un paquete cuenta con 40 piezas, con un precio que oscila entre los $80 y $150 pesos dependiendo del autoservicio y de la etapa.
Además, otra de sus importantes ventajas es que utiliza menos fibras sintéticas que los pañales comunes y ofrece 12 horas de absorción logrando con ello la impermeabilidad para una mejor comodidad del bebé. Así también, sus aditivos especiales y su cubierta de algodón brindan una mayor suavidad que se combina armoniosamente con aceites esenciales que protegen su piel con los beneficios de la aromaterapia.
Gracias al conocimiento tecnológico de Grupo P.I. Mabe y que es una empresa 100% mexicana, su compromiso con el desarrollo e innovación de productos naturales en el país avanza a paso fuerte, pues se preocupa en atender las necesidades del mercado mediante procesos sustentables.
