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Ahorro, seguridad y productividad, son las principales ventajas que adquieren las empresas al habilitar nuevos equipos que se adaptan a sus necesidades

· El costo de los componentes de un servidor después de tres años de uso, incrementa en un 50% respecto a su valor original.
· Un servidor nuevo puede proporcionar hasta un 250% más desempeño, en comparación a uno con cuatro años de antigüedad.
· El ahorro de energía que un nuevo servidor puede proporcionar es de hasta 50% mayor en comparación a la versión anterior.

México, D.F, a 11 de septiembre de 2014 – ¿Conoces el estado en el que se encuentran los servidores de tu empresa? Intel te presenta a continuación las principales ventajas que se pueden obtener al renovar los servidores de las compañías cada tres años, esto con el objetivo de optimizar la productividad de todas las operaciones, mejorar la seguridad de los datos estratégicos y brindar a los empleados la mejor experiencia de trabajo.

Tomando en cuenta que un servidor es el corazón tecnológico de la empresa y que éste controla la operación de la misma al procesar y almacenar toda la información de los datos más estratégicos, es fundamental seguir los siguientes consejos para de esta manera evaluar los “síntomas” que pueden reflejar que un servidor necesita ser renovado.

De acuerdo con las investigaciones realizadas por Intel, después de dos años, los costos de la compañía para el mantenimiento de un servidor antiguo se elevan en casi un 30%, debido a las refacciones. Luego de tres años, los fabricantes ya no ofrecen garantía y el costo de los componentes internos del servidor incrementa alrededor de un 50%, con respecto a su valor original.

Gaby Gallardo, gerente de Marketing de Negocios de Intel para América Latina, añade que si la recomendación de la renovación de las PCs es cada tres años, para los servidores debe ser de máximo cuatro años, entendiendo además que el dimensionamiento de los sistemas se realice de forma correcta. La experta de Intel también apunta que un servidor debería durar tres años aproximadamente, siempre y cuando el crecimiento de la empresa durante ese periodo se haya considerado.

Tomando en cuenta la recomendación anterior, un servidor nuevo puede proporcionar hasta un 250% mayor desempeño que uno de hace cuatro años, logrando que la compañía obtenga ahorro de energía de hasta un 50%, en comparación con la versión anterior.

“Es muy importante que las empresas consideren los costos generados por los equipos antiguos en la oficina y además evalúen el ahorro que pueden obtener en energía y costos de mantenimiento, así como todas las mejoras en productividad y desempeño. Las nuevas tecnologías han disminuido radicalmente sus costos, lo que permite comprar equipos más robustos logrando incrementos de hasta 300% en desempeño y a menores precios”, señaló Gaby Gallardo.

Para que los usuarios y profesionales de TI de las compañías aprendan a diagnosticar el estado de un servidor, Intel presenta los cinco principales “síntomas” para renovarlos:

1. Lentitud en la ejecución de los procesos de información, un procesamiento que antes les tomaba minutos, ahora se demora muchas horas e incluso días.
2. Ataques frecuentes de virus y malwares en la red de la empresa.
3. Falta de espacio para almacenamiento, así como la frecuente pérdida de información.
4. Poca capacidad de innovación. No se logra incrementar sistemas, procesos o capacidades debido a que los equipos no son lo suficientemente robustos.
5. Solicitudes frecuentes para requerir soporte de software y seguridad de los equipos. En ocasiones no se logra porque las garantías han expirado.