Desear progresar en tu carrera profesional es natural, pero hacerlo puede ser complicado. Mucha gente piensa que para obtener un mejor empleo es necesario cambiar de empleador, pero con frecuencia hay excelentes oportunidades de progreso con tu empleador actual, y no sólo en la parte de la compañí­a donde trabajas actualmente.

Si trabajas en una compañí­a pequeña, es muy probable que sepas bastante bien qué hace cada persona y quién va hacia dónde. En compañí­as grandes, probablemente estén sucediendo muchas cosas en otros lugares y no sepas de ello, especialmente en otros departamentos. Merece la pena estar pendiente de las revistas internas o tableros de anuncios, así­ como refinar tus técnicas de establecimiento de conexiones internas.

Haz que tus superiores se percaten de ti 
Sé el primero en llegar al trabajo y el último en irte. En algunas organizaciones, eso significa llevarte una bolsa de dormir, pero no exageres. Sólo hazle saber a tu jefe que estás ahí­ y que no eres de las personas que quieren tenerlo todo fácil.

Enví­a correos muy temprano por la mañana o tarde en la noche con copia al personal de alto nivel para enfatizar cuántas horas trabajas. Si tu compañí­a paga tiempo extra debes tener cuidado de cómo manejarlo. No hagas que se vea como que estás alargando el dí­a para aumentar tus ingresos.

Haz un esfuerzo real por disfrutar tu trabajo, y hazle saber a los demás que lo disfrutas. Para mejorar aún más tus posibilidades, crea fama de ser alguien positivo y que todos quieren. Sé el primero en ofrecerte como voluntario para todo tipo de labor, ya sea social o relacionado con el trabajo, como ayudar a organizar la fiesta de Navidad de la oficina o una reunión social.

Debes de estar siempre dispuesto a hacer un poco más de lo que se espera de ti o de lo que se indica en tu descripción del puesto. No obstante, si te haces cargo de una labor o responsabilidad adicional, no prometas demasiado y mantén la cabeza abajo hasta que finalices la tarea satisfactoriamente. No hay premios para quienes hablan mucho pero hacen poco. Como regla general, siempre promete poco y produce mucho.

Pon atención a cómo te presentas. Mira la ropa que usan tus superiores y usa algo similar. Sin embargo, no seas demasiado obvio copiando algo que sólo tu jefe usa. Proyecta la imagen y haz que no sea difí­cil para ellos verte en el siguiente nivel gerencial.

Reúne evidencia
Si bien normalmente no es necesario que le muestres tu currí­culum vitae a tu jefe para obtener un ascenso, tener cierta evidencia documentada de tus logros será un gran bono. Lleva un registro de todo lo que has hecho satisfactoriamente y mira los registros de tus predecesores y colegas en papeles similares. Si te desempeñas mejor que ellos, házselo saber a tu jefe, pero no humilles a tus colegas. Te puedes arrepentir de ello.

Inscrí­bete en todos los cursos relevantes, y busca otros modos de mejorar tu perfil. Tómate el tiempo para leer revistas especializadas y comparte tus conocimientos con tus colegas. Considera tomar clases nocturnas para áreas de especialización si tu empleador no ofrece la capacitación, como clases de contabilidad, habilidades de computación avanzadas o quizá un diploma o maestrí­a en administración de empresas.

Administra a tus colegas
Si consigues el ascenso que buscabas, hay muchas probabilidades de que administres a quienes eran tus colegas. Es una situación difí­cil y requiere sensibilidad y tacto en grandes medidas. Aquí­ es donde falla gran parte del personal recién ascendido, y encuentran que deben volver a su puesto anterior después de terminar su periodo de prueba. Esa es una experiencia que definitivamente querrás evitar.

Nunca dudes en pedir orientación a tu jefe sobre cómo manejar estas situaciones, y asegúrate de comunicarte de modo claro con tus ex-colegas. Usa tu sentido común y piensa cómo te gustarí­a que te trataran en una situación similar. No permitas que un resentimiento reprimido se convierta en un conflicto extenso. Si a la gente no le parece tu nuevo puesto, lidia con ello.

Aprende a ver lo que inspira y motiva a tu gente y concéntrate en eso. Esa es la mejor manera de crear un equipo leal y lograr tus objetivos administrativos. No te alces el cuello al minuto de tu ascenso. Asimismo, no intimes demasiado con tu nuevo equipo. No estás ahí­ para hacer amistades sino para que se haga el trabajo.