Por Omar Alejandro Aquino Bolaños, Sales Director para Latinoamérica de MiR

Hasta hace poco, los AGV (vehículos de guiado automático) eran la única opción para automatizar las tareas de transporte interno. Hoy en día, una tecnología más sofisticada compite con ellos: AMR (robots autónomos móviles). Aunque tanto los AGV como los AMR permiten que los materiales se muevan del punto A al punto B, la comparación no termina ahí.

AGV: para instrucciones de programación sencillas

Introducidos en la década de 1950, en la industria automotriz, los AGV están diseñados para transportar o remolcar materiales. Tienen una gran presencia en la logística y permiten mover mercancías dentro de un espacio determinado sin intervención humana. Para lograr esto, los AGV pueden utilizar dos tipos de tecnología:

  • Guía cableada: cables emisores de ondas enterrados, rieles de metal en el suelo, cables eléctricos subterráneos… un AGV se mueve siguiendo un camino trazado en el suelo. El robot detecta la señal transmitida por el camino y la sigue, como si estuviera en una vía de tren. Implementar esta tecnología de movimiento y modificar el camino de cualquier manera requiere trabajo. Por lo tanto, la guía de alambre es adecuada para aplicaciones simples, pero no ofrece ninguna flexibilidad.
  • Opti-guía: es una alternativa más sencilla y menos costosa que la guía por cable y permite que el AGV utilice cámaras a bordo para seguir una línea pintada en el suelo. Esta solución tampoco alcanza la flexibilidad total, pero no requiere trabajo estructural.

Con una inteligencia mínima a bordo, el AGV, en su versión más básica, solo puede obedecer instrucciones básicas de programación. Con guía por cable, sus movimientos se limitan a recorridos fijos, y la más mínima modificación de estos recorridos implicaría un trabajo sustancial y una interrupción de la producción. El AGV puede detectar obstáculos en su camino, pero no puede sortearlos. Si su camino está obstruido, se detendrá hasta que se elimine el obstáculo.

AMR: robots más autónomos y flexibles

Los AMR son una alternativa a la infraestructura fija con altos costos de puesta en marcha y el uso relativamente inflexible de AGV. También se basan en dos tecnologías más sofisticadas:

  • Guiado láser: Este sistema permite que los AMR se muevan gracias a una red de reflectores integrados en su entorno. El robot está equipado con un láser giratorio, se mueve según el principio de odometría y utiliza los reflectores para definir su trayectoria. La combinación de estas dos tecnologías permite a los AMR orientarse con precisión.

Además, es fácil modificar la trayectoria del robot utilizando el software de supervisión incluido en el sistema. La guía láser es actualmente una de las tecnologías más confiables del mercado para vehículos guiados automatizados. Su precisión la convierte en la tecnología preferida para aplicaciones médicas.

  • Geo-guía: Este sistema requiere la creación de un mapa de instalaciones y no requiere desarrollo o trabajo de infraestructura. Los AMR pueden orientarse de forma autónoma y calcular su ruta automáticamente. La ventaja es que el mapeo del entorno operativo del robot se puede modificar en cualquier momento. Es, por tanto, una tecnología muy flexible.

Los AMR son el resultado de las últimas innovaciones y han utilizado lo mejor de las tecnologías existentes. Estos robots autónomos tienen mapas digitales dinámicos y cámaras a bordo y utilizan guía láser. También confían en los datos de las cámaras, los sensores integrados y los escáneres láser, así como en un software sofisticado para detectar su entorno y elegir la ruta más eficiente hacia su objetivo. Los AMR se pueden configurar rápidamente y reprogramar fácilmente, ya que simplemente requiere un cambio de su ruta en el mapa digital para que actúen en consecuencia.

AGV vs AMR: pros y contras

  • Colaboración con personas: dado que los AGV se detienen ante el menor obstáculo detectado, son más efectivos en entornos sin obstrucciones y libres de humanos. Sin embargo, son seguros para los humanos, ya que se detendrán si existe riesgo de colisión. Por otro lado, los AMR se han diseñado para operar en espacios más fluidos, donde los operadores pueden moverse con seguridad junto a ellos.

Gracias a las funciones que les permiten analizar su entorno, los AMR pueden detectar si tienen suficiente espacio para sortear el obstáculo. Por tanto, estos robots móviles autónomos pueden utilizar el mismo camino que las personas sin ningún riesgo.

  • ¿Cuál es el costo? La implementación de un AGV con guía por cable es una inversión financiera significativa debido al trabajo de instalación requerido. Dicho esto, el costo de diseñar el robot está limitado por el hecho de que solo tiene una inteligencia mínima a bordo.

El AMR y sus tecnologías más avanzadas constituyen una partida de gasto más accesible. Ya que el comprador no tendrá que realizar ningún trabajo para asegurarse de que funcione correctamente. Dado que los AMR se pueden implementar rápida y fácilmente, proporcionan un retorno de la inversión más rápido.

www.mobile-industrial-robots.com