Gracias a los avances de la tecnología surgieron empresas de realidad virtual en México, como Inmersys, que nos permiten incrementar las posibilidades de interacción con nuestro espacio físico, desarrollando aplicaciones tanto para la realidad virtual, como la realidad aumentada y que solo están limitadas por nuestra imaginación.

Las tecnologías inmersivas no se han limitado al entretenimiento, al contrario, han facilitado la operación en otras disciplinas, por ejemplo, para la construcción o las cosechas en donde se han valido del uso de mapas en 3D proyectados en un teléfono a fin de ubicar un lugar en específico;  o en la medicina con la creación de mapas de salud, el uso de sensores infrarrojos o las cámaras especiales para detectar algún mal atravesando la piel sin métodos invasivos.

Otra de las aplicaciones sorprendentes de la realidad aumentada es en el campo de la estética, ahora es posible elegir el tono de cualquier producto de maquillaje sin estar físicamente en el lugar con la ayuda de una aplicación desde un teléfono inteligente, es una simulación a distancia que permite probar una variedad de labiales, sombras, bases sin temor a equivocarse al no lograr el resultado esperado.

Las aplicaciones disponibles funcionan casi de la misma manera, escanean tu rostro, determinan la ubicación de tus ojos, labios, nariz y cejas y comienza la prueba para tomar una decisión más apegada a la realidad y hacer una compra efectiva.

Sin duda es una perspectiva más realista de lo que la tecnología puede hacer a favor de la industria cosmética al momento de elegir un maquillaje, ¿cuándo hubiéramos imaginado que a través de un dispositivo podríamos mezclar la realidad con el mundo virtual y enriquecer nuestras experiencias a cambio de información relevante y utilitaria?

La mejora de los dispositivos nos llevará a crear soluciones que creíamos solo eran posibles en las películas de ciencia ficción.