• El nuevo informe proporciona una hoja de ruta de políticas para alentar la adopción de la nube con el fin de impulsar el crecimiento económico local.
  • México avanzó al puesto número 13 de entre las 24 principales economías de Tecnologías de la Información (TI), ocupaba la posición 15 en el 2016.

Ciudad de México, a 3 de abril, 2018 — BSA | The Software Alliance lanzó el Global Cloud Computing Scorecard 2018, un estudio que evalúa las políticas informáticas del cómputo en la nube en todo el mundo. México avanzó al puesto número 13 de entre las 24 principales economías de Tecnologías de la Información (TI), en comparación con el lugar 15 que ocupaba en 2016, señal de que el entorno legal y regulatorio para el cómputo en la nube en México está fomentando la innovación.

El BSA Global Cloud Computing Scorecard 2018 —la última versión del único informe mundial para clasificar la preparación de los países para la adopción y el crecimiento de servicios informáticos en la nube— presenta una metodología actualizada que muestra las políticas que han ayudado al crecimiento exponencial del cómputo en la nube en los últimos cinco años, con un mayor énfasis en las leyes nacionales de privacidad y seguridad cibernética, y en la infraestructura de banda ancha.

En 2018, la mayoría de los países continúan realizando mejoras, pero algunos mercados se están quedando atrás. Alemania obtuvo el puntaje más alto en el Scorecard, debido a sus políticas nacionales de seguridad cibernética y promoción del libre comercio, seguida de cerca por Japón y por Estados Unidos; después se encuentran naciones que no han adoptado el enfoque internacional en estas áreas como: Rusia, China, Indonesia y Vietnam.

Los hallazgos clave del Scorecard incluyen los siguientes puntos:

  • Las políticas avanzadas de privacidad y seguridad distinguen a los países líderes de los mercados rezagados. Los países continúan actualizando y perfeccionando sus políticas de protección de datos, la mayoría de las veces de una manera que permite el flujo transfronterizo de los datos. Sin embargo, varios países aún no han adoptado las leyes de privacidad adecuadas.
  • Los mercados emergentes continúan rezagados en la adopción de políticas favorables a la nube, lo que dificulta su crecimiento. Los ejemplos incluyen regulaciones que imponen barreras significativas para los proveedores de servicios en la nube, requisitos de localización de datos y falta de protección en seguridad cibernética.
  • Las desviaciones con respecto a los regímenes ampliamente adoptados y a los acuerdos internacionales están deteniendo mercados clave. Los estándares, las certificaciones y las pruebas aceptadas internacionalmente ayudan a mejorar el entorno de seguridad para la computación en la nube, pero no todos los países reconocen las prácticas recomendadas como los estándares locales a cumplir.
  • Los pocos países que han adoptado políticas de localización pagan un alto costo. Los requisitos de localización de datos actúan como una barrera para la computación en la nube, lo cual causa un impacto financiero negativo para los mercados locales.
  • El mayor énfasis en la preparación de TI y la implementación de banda ancha conduce a resultados interesantes. La capacidad de los países y las compañías para aprovechar la computación en la nube para su crecimiento requiere acceso a una red potente. Si bien casi todos los países continúan trabajando para mejorar el acceso de banda ancha, el éxito de tales iniciativas sigue siendo muy variado.

Al examinar el marco legal y regulatorio de 24 países, el Scorecard ofrece un análisis para el debate entre los responsables de la formulación de políticas públicas y los proveedores de servicios en la nube. Este diálogo puede ayudar a desarrollar un régimen internacional armonizado de leyes y regulaciones que faciliten la computación en la nube.

“El Scorecard es una herramienta que puede ayudar a los países a autoevaluar de manera constructiva sus políticas y determinar los próximos pasos para aumentar la adopción del cómputo en la nube” dijo Victoria Espinel, presidenta y CEO de BSA | The Software Alliance. “El cómputo en la nube permite a cualquier persona acceder a tecnología que anteriormente estaba disponible solo para las grandes organizaciones, lo cual allana el camino para mayor conectividad e innovación. Los países que adopten la libre circulación de datos, que implementen soluciones de seguridad cibernética de vanguardia, protejan la propiedad intelectual y establezcan una infraestructura de TI continuarán cosechando los beneficios del cómputo en la nube tanto para las compañías como para los ciudadanos por igual”.

 Los rankings completos de 24 países y los hallazgos detallados están disponibles en www.bsa.org/cloudscorecard.