Por Ernesto Hernández, Director de Zebra Technologies México

Antes, el proceso de compra en las tiendas de comercio minorista solía ser muy lento, ya que la atención al cliente dependía del número de empleados en el piso de venta. De acuerdo con Piggly Wiggly –la primera tienda de autoservicio en Estados Unidos-, en 1916 se modificó esta estructura de negocio y fue sustituida por los artículos organizados en estantes. De esta manera los compradores podían elegir a su conveniencia y el vendedor sólo tenía que cobrar y reponer algunos productos de vez en cuando; con lo que el volumen de ventas consiguió ser tres o cuatro veces mayor a lo acostumbrado.

Evolucionar es necesario para todo negocio; adaptándose a las nuevas necesidades de los clientes. Hoy empezamos a ver los llamados “supermercados inteligentes”, establecimientos que, mediante el uso de nuevas tecnologías como escáneres de códigos de barras, microkioskos interactivos, handhelds, sensores y sistemas de análisis, permiten que el consumidor interactúe con la tienda y adquiera los productos de una manera diferente, más rápida y cómoda.

Gracias a la adopción de escáneres biópticos como el MP7000 de Zebra que permite capturar cheques, recibos, facturas de servicios, cupones y tarjetas de fidelización; los procesos son optimizados ayudando a los cajeros a realizar su trabajo con mayor velocidad; lo que disminuye filas y mejora así la experiencia de compra.

También podemos hablar de la llegada de tecnologías que, con ayuda del Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés) y combinando identificación por radiofrecuencia (RFID), beacons[1], ondas de sonido, entre otros, convierten al “supermercado tradicional” en un ecosistema conectado e “inteligente”.

Este tipo de almacenes funcionan como un “asistente inteligente”, al ser capaces de tener a su alcance información inmediata de todos los actores en el lugar (tanto productos como clientes) y es ahí donde el concepto de Enterprise Asset Intelligence desarrollado por Zebra, les permite tener una visión amplia;  no sólo de la existencia de mercancía sino también de los hábitos de compra de los clientes, haciendo posible una atención personalizada e interactiva mientras pasean por los pasillos eligiendo sus productos.

Al entrar al establecimiento, el consumidor elije conectarse a la red mediante su dispositivo móvil, con esto se convierte en parte del ecosistema. Con cámaras, geolocalización y otras herramientas tecnológicas, la tienda puede “observar” las preferencias de cada cliente con base en su ubicación y el tiempo que pasa ahí. Con esta información, el almacén puede mandar a su cliente mensajes personalizados con ofertas, recomendaciones y datos complementarios con relación a artículos de su gusto.

Gracias al IoT, el uso de dispositivos y soluciones complementarias en conjunto con los pagos virtuales, los establecimientos otorgan al cliente un servicio más eficiente y rápido.

Según el Estudio Sobre la Industria de Comercio Minorista 2017 realizado por Zebra, aun cuando el comercio en línea y móvil han transformado la experiencia de compra, el 91% de las ventas todavía surgen en las tiendas. Por lo tanto, los comerciantes están invirtiendo en mejorar la experiencia general del cliente a través de la digitalización, integrando la experiencia física con la digital. Se estima que en los próximos años se vea un cambio importante dentro de esta industria ya que el 72% de comerciantes encuestados, planean rediseñar su cadena de suministro para aumentar su visibilidad en tiempo real con automatización, sensores y analítica; además están listos para hacer los cambios necesarios para adoptar IoT.

Por el momento, este tipo de infraestructura y soluciones de Zebra ya están siendo probadas en supermercados de otros países. Consideramos que México tiene el potencial para migrar hacia este tipo de modelo de negocio.

Para conocer más sobre cómo mejorar la experiencia al consumidor y supermercados inteligentes, visita la página de Zebra Technologies.