Con el pasar de los años, los teléfonos móviles han experimentado una intensa evolución que ha llevado a utilizar desde gigantescos equipos hasta los actuales smartphones, dispositivos que poseen caracterí­sticas similares a las de una computadora portátil. Estos teléfonos inteligentes permiten hacer cada vez más tareas como conectarse a Internet y compartir en redes sociales, navegar en la web, revisar el correo electrónico, y realizar trámites bancarios en lí­nea, entre otros.

Sumado a lo anterior, los usuarios almacenan cada vez más información personal y sensible que además de estar expuesta al robo fí­sico del dispositivo, puede resultar valiosa para los ciberdelincuentes que buscan obtener ganancias ilí­citas utilizando códigos maliciosos u otras amenazas. Pese a que no todos los sistemas operativos del mercado móvil son igual de atacados por códigos maliciosos, existen varias recomendaciones generales que aplican a todo tipo de casos, dispositivos (smartphones, tablets o similares) y usuarios.

En base a todo lo anteriormente mencionado, ¿cuáles son las principales amenazas que afectan a los dispositivos móviles? ¿Qué medidas puede adoptar el usuario para mitigar el impacto de este tipo de ataques y peligros? La presente guí­a busca responder ambos interrogantes para que las personas puedan hacer un uso seguro y consciente de estos dispositivos móviles.