El Departamento de Estado de EEUU, junto al FBI y otras autoridades internacionales, ha liderado una operación contra la popular página web de intercambio de archivos Megaupload, que ha sido clausurada, y contra varios de sus responsables, que han resultado detenidos y acusados en el estado de Virginia (EEUU) de conspiración para cometer un crimen y violación de la propiedad intelectual.
La operación se ha dirigido contra dos compañí­as, Megaupload Limited y Vestor Limited, y en estos momentos las páginas web Megaupload -intercambio de archivos- y Megavideo -visualización de ví­deos en Internet-, ambas propiedad de las mismas compañí­as, se encuentran inaccesibles, como también lo están Megapix, Megalive y Megabox.

El Departamento de Justicia acusa a siete de los responsables de estas compañí­as de crimen organizado y asegura que son “responsables” de “piraterí­a masiva en todo el mundo de diferentes tipos de obras protegidas por derechos de propiedad intelectual”. Además, en la nota hecha pública se asegura que estas páginas han generado más de 175 millones de dólares en actividades delictivas y que han causado “más de 500.000 millones de dólares en daños a los propietarios de las obras protegidas”.

Hasta 50 años de prisión

La denuncia contra los acusados se cursó el 5 de enero en EEUU, y los cargos concretos son participar en una conspiración de crimen organizado, cometer infracciones de derechos de autor de forma masiva, blanqueo de dinero y dos cargos criminales de violación de la propiedad intelectual. Así­, cada uno de los siete acusados se enfrentan a penas de hasta 50 años de prisión entre todos los cargos.

Así­, la demanda de la administración estadounidense identifica al fundador de las compañí­as, el alemán Kim ‘Dotcom’, alias de Kim Schmitz como Kim ‘Tim Jim Vestor’, de 37 años y residente en Hong Kong y Nueva Zelanda, de liderar esta red criminal. Dotcom serí­a el director y único accionista de Vestor Limited, que serí­a la compañí­a utilizada para encubrir sus actividades en todas las páginas web afiliadas a la red ‘Mega’.

‘Dotcom’ es un ‘hacker’ millonario alemán de 38 años residente desde 2010 en Nueva Zelanda aficionado a los coches deportivos y las mujeres, según un perfil publicado en la prensa neozelandesa. Considerado uno de las 10 personas más ricas del paí­s, está casado y tiene tres hijos.

Además del fundador, han sido acusados el director de márketing Finn Batato, de 38 años y ciudadano de Alemania; Julius Bencko, diseñador, de 35 años y ciudadano de Eslovaquia; Sven Echternach, director de desarrollo de negocio, 39 años y ciudadano de Alemania; Mathias Ortmann, director técnico, cofundador y director, 40 años y ciudadano de Alemania; Andrus Nomm, programador, de 32 años y ciudadano de Estonia; y Bram van der Zolk, programador, de 29 años y ciudadano holandés.

De los acusados, Dotcom, Batato, Ortmann y Van der Kolk fueron detenidos de forma provisional en Auckland, Nueva Zelanda, a petición de EEUU. Bencko, Echternach y Nomm, por ahora, permanecen en libertad. Además, se han ejecutado más de 20 intervenciones de bienes en nueve paí­ses, con las que se han incautado alrededor de 50 millones de dólares. También se han intervenido servidores de la compañí­a en Virginia, Washington, Holanda y Canadá. Asimismo, se han retenido 18 dominios de Internet asociados con las compañí­as intervenidas.

Beneficios ‘ilegales’: 175 millones de dólares

En su nota, el Departamento de Justicia explica que durante cinco años estas compañí­as, a las que acusan de ser toda una red de “conspiración”, han gestionado páginas web que “reproducen y distribuyen copias no autorizadas protegidas por propiedad intelectual en una escala masiva”. Así­, estima que Megaupload sumaba 150 millones de usuarios registrados, 50 millones de usuarios diarios y alrededor del 4% del tráfico de Internet. Con estos datos, se asegura, sin otra valoración, que el daño causado a las compañí­as propietarias de los derechos de propiedad intelectual es de 500 millones de dólares.

Asimismo, se establecen los beneficios “ilegales” logradas por los acusados en dichos años en 175 millones de dólares a través de publicidad y venta de cuentas ‘premium’. Además, según la demanda, se les acusa de blanquear dinero “pagando a usuarios” a través de un sistema de incentivos a quienes publicasen archivos con más descargas y con pagos a otras compañí­as para alojar contenido que infringí­a la propiedad intelectual.

También se detalla el modo de funcionamiento de Megaupload, es decir, la posibilidad de ‘subir’ y descargar archivos y se asegura que el modelo de negocio de la compañí­a estaba “expresamente diseñado para promover la publicación de las obras protegidas más populares para que fuesen descargadas por millones de usuarios”.

Así­, se alega que el sitio estaba construido para desalentar a los usuarios de su uso para fines personales debido a que se eliminaban los archivos “que no eran descargados de forma regular”. De la misma manera, se destaca que otro indicio del comportamiento delictivo es que se incentivaba a aquellos usuarios capaces de generar más descargas y tráfico en el sitio, y que se les pagaba en función de sus resultados aun cuando los propietarios eran conscientes de que para conseguirlo publicaban obras protegidas y las promocionaban en otras páginas web.

No es lo único que se utiliza para acusar a los propietarios de Megaupload de conspiración. Se destaca que la página no contaba con un buscador ni con otras formas de localizar contenido para que no fuesen fácilmente accesibles los archivos protegidos. Además, se alega que no se cerraban cuentas de usuarios infractores, como era obligación de la página, y que en muchos casos se retrasaba la retirada de contenidos protegidos y se tergiversaban los términos en que estaban protegidos por derechos de autor.

Un dí­a después de las protestas contra la SOPA

Una operación que se produce un dí­a después de que una serie de páginas web protestaran por la iniciativa SOPA, que busca promulgar una ley que, en EEUU, permita bloquear páginas web extranjeras que perjudiquen obras protegidas por derechos de autor.

Sin embargo, en ningún caso se vincula la operación con esta medida. Según la información publicada, la investigación está dirigida por el fiscal del distrito este de Virginia y la sección de propiedad intelectual del Departamento de Justicia de EEUU a instancia del FBI y el Centro Nacional de Coordinación de la Propiedad Intelectual (IPR en inglés).

Megaupload es una de las más importantes páginas web de intercambio de archivos del mundo. Está en funcionamiento desde 2005 y permite ‘subir’ todo tipo de archivos que después pueden ser descargados en cualquier otro ordenador. Asimismo, Megavideo permite a cualquier usuario publicar ví­deos que después pueden visualizarse en cualquier parte, como hace YouTube.

Ambas páginas web han sido habitualmente señaladas por las compañí­as de contenidos por facilitar la descarga y visualización de obras protegidas por derechos de autor. Ambos sitios, que muchos consideran centros de las descargas no autorizadas de música, pelí­culas, series o libros protegidos, ha sido perseguido por la industria del porno, las autoridades inglesas, francesas, italianas e incluso estadounidenses, Google y la RIAA a través de Mastercard, entre otras.

Hasta ahora, la compañí­a habí­a resistido amparada en que, además de alojar contenido protegido por derechos de autor, habí­a muchos usuarios que utilizaban el servicio de intercambio de archivos de forma legí­tima y privada. Además, no dudaba en eliminar todo el contenido susceptible de estar protegido que las compañí­as reclaman. El pasado diciembre, una serie de grandes artistas, de Will.i.am a Jamie Foxx apoyaron la página web con un ví­deo en la que alababan sus bondades.

Visto en elpais.es
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